Horario de apertura: 10:00 - 14:00 horas (de Martes a Sábado)

Parque Tony Gallardo

Maspalomas - San Bartolomé de Tirajana - Gran Canaria

La Visita

Visitar el Parque Tony Gallardo es "un encuentro armónico entre el hombre y la naturaleza". Este espacio nos brinda una oportunidad de conocer de manera directa y relajada los valores medioambientales del Oasis de Maspalomas. Además de la belleza paisajistica del lugar, el Parque Tony Gallardo es un enorme plateau para disfrutar de la extraordinaria naturaleza de Gran Canaria.

El Parque

El Parque Tony Gallardo se extiende sobre una superficie de nueve hectáreas y forma parte de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas, compartiendo los mismos valores paisajisticos, botánicos, faunisticos, geológicos...
El Parque Tony Gallardo ha sido recientemente restaurado por el Cabildo de Gran Canaria para el disfrute de locales y visitantes a la Isla.

Historia

Ya en los antiguos escritos se hacía referencia a esta zona costera, donde la presencia de una charca y un importante palmeral permitían a los navegantes el descanso y avituallamiento.
Hace unas décadas, Tony Gallardo* vió la necesidad de preservar y proteger un espacio donde el hombre y la naturaleza se fundieran armónicamente, esta visión fue el origen de este hermoso parque.

Tony Gallardo

1929 - 1996. Tony Gallardo (escultor, ensayista, político...)
Insigne artista grancanario cuya amplia producción artística se centró y desarrolló principalmente en el hierro y la piedra.
Impregnado de principios revolucionarios tanto en su concepción del arte como en lo social, destacó por la defensa de las libertades.
El paisaje invernal de este palmeral inundado en enero de 1991 por las grandes lluvias, le inspiró lo que él llamó Parque-Reserva Oasis de Maspalomas, un proyecto de encuentro entre el Hombre y la Naturaleza.
El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y el Cabildo de Gran Canaria se honran en dedicar esta hermosa obra a su memoria.

“Una luminosa mañana de enero, cesadas las lluvias, como por arte de magia, el viejo cauce del barranco se convirtió en laguna de calmosas aguas que fluían con fuerza de la tierra. El deseado líquido ocupó las depresiones del terreno, iluminando las zonas umbrías, y recreando en la tersa superficie la gloria de las Phoenix canariensis centenarias. El sueño de agua del palmeral se había hecho realidad. La naturaleza con su elemental sabiduría daba respuesta a todas las incertidumbres, pensé. Ahora tocaba a su depredador máximo, el hombre urbano, invertir el signo de la tecnología y aplicarla en dar continuidad al milagro del fluir del acuífero, reinventar, para el goce y la contemplación, ecosistema tan singular”

Tony Gallardo